¿Qué factores articulares provocan desequilibrio?
Un origen común del problema es el dolor en articulaciones (rodilla, hombro, cadera, tobillo), el cual altera la biomecánica natural de la marcha. Cuando existe inflamación en articulaciones o una marcada rigidez articular, el cuerpo compensa de forma inadecuada para evitar la molestia. Esta inercia se agrava si el paciente percibe chasquidos o tronidos en articulaciones o una incómoda sensación de bloqueo en articulaciones que interrumpe la fluidez del paso. Asimismo, las deformidades visibles en huesos o articulaciones modifican el eje de carga, lo que genera fallos de soporte y una evidente inestabilidad estructural.
